LAS ESPIGAS Y EL TRIGO

Posteado : 05-04-2010 | Por : renato | En : Devocionales

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Iba un labrador a visitar sus campos para ver si estaban listos para la cosecha.

Había llevado consigo a su pequeña hija, Luisita.

Mira, papá — dijo la niña sin experiencia— cómo algunas de las cañas de

trigo tienen la cabeza erguida y altiva; sin duda serán las mejores y las más

distinguidas: esas otras de su alrededor,

que la bajan casi hasta la tierra, serán seguramente las peores.

El padre tomó algunas espigas y dijo: — Mira bien, hija mía:

¿ves estas espigas que con tanta altivez levantan la cabeza?

Pues están enteramente vacías. Al contrario, estas otras

que la doblan con tanta modestia, están llenas de hermosos granos.

El sabio y el bueno son humildes: la soberbia es propia del ignorante y del malo.

1ra Pedro 5:5 dice: Jóvenes: estad sujetos a los ancianos; y todos,

sumisos unos a otros, revestíos de humildad;  porque:

Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.

Lecturas complementarias:  San Juan 15:8;  Santiago 4:6

¿A CUAL REINO?

Posteado : 16-02-2010 | Por : renato | En : Devocionales

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Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Génesis 1:26-27.

Cuéntase que el rey de Prusia, al visitar una escuela rural, cuando los niños habían dicho que toda cosa pertenece a uno de los tres reinos: mineral, vegetal o animal, les preguntó:

—Y yo, ¿a cuál reino pertenezco?

Los niños no hallaban cómo contestar a esta pregunta; pero una graciosa niña resolvió la dificultad contestando:

—Vos pertenecéis al reino de Dios.

El rey quedó muy contento con la viveza de la niña y profundamente emocionado por la verdad que ella había expresado.

Lectura complementaria: El Sermón del monte, las Bienaventuranzas.

Mateo 5:1-12.

TODAVIA NO

Posteado : 06-02-2010 | Por : renato | En : Devocionales

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Eclesiastés 12:1 dice:

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años de los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento.

“Todavía no”, dijo un niño entretenido en sus juegos “Cuando crezca yo un poco pensaré en las cosas de Dios.” Llegó a ser joven muy robusto.

“Todavía no”, dijo el joven. “Cuando vea yo prosperar mi negocio tendré más tiempo para asuntos espirituales.” El negocio prosperó.

“Todavía no”, dijo el hombre de negocios. “Mis hijos me necesitan ahora. Cuando ellos crezcan y estén bien colocados entonces tendré más oportunidad para pensar en eso.” Envejeció.

“Todavía no”, siguió diciendo. “Pronto voy a retirarme de mis negocios para que tenga yo bastante tiempo para leer y reflexionar.” Así murió.

Dejó para más tarde lo que debía haber hecho cuando era joven. Vivió sin Dios y a consecuencia de esto murió sin esperanza.

Lectura complementaria:  El joven rico,  Marcos 10:17-23.

Devocional: No seas Dinosaurio!

Posteado : 07-08-2009 | Por : admin | En : Devocionales

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Juan 10:10 – “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia”.

Hace unos 65 millones de años que los dinosaurios dejaron de vivir.

Hay muchas versiones de por qué se extinguieron.
Algunos científicos dicen que su vida fue desapareciendo debido a los efectos del impacto de un asteroide en la península de Yucatán, México. La caída del inmenso asteroide habría causado cambios químicos en la atmósfera de la tierra y estos habrían ocasionado un sin número de tormentas, lluvias ácidas, fuegos y vientos extremos que habrían probado ser demasiado fuertes y difíciles de sobrevivir para los dinosaurios.
Lo cierto es que aunque la comunidad científica no se pone de acuerdo si en verdad hubo o no un súper asteroide, casi todos están de acuerdo en que los dinosaurios no supieron adaptarse a los cambios de circunstancias que les tocó al irse desarrollando su vida. Fuerte actividad volcánica, aluviones de lodo e increíbles lluvias sulfúricas que fueron quemando la vegetación y por ende arruinando la base de la cadena alimenticia de aquel entonces se hicieron cosa de todos los días y los dinosaurios empezaron a morir de hambre. Algunos dicen que al ir envejeciendo los dinosaurios se hacían demasiado pesados para escapar de fuegos o inundaciones de lava, requerían demasiado alimento en medio de tanta escasez o hasta que eran demasiado torpes para cazar animales más pequeños. Por todo esto otras especies sobrevivieron a estas crisis del planeta y los dinosaurios no.

Los científicos explican que todavía hoy la vida animal y vegetal en el mundo está sujeta a una regla que se llama “La supervivencia del más apto”. La supervivencia del más apto es una ley que dice que aquel individuo que mejor se va adaptando al desarrollo de las circunstancias a su alrededor es aquel que sobrevive y aquel que no se adapta empieza a correr peligro de extinción. Los más aptos son los que no están desprevenidos de los peligros y estás lo suficientemente fuertes como para resistir ciertas circunstancias amenazantes. 


¿Dime si todavía no sabes a dónde voy con todo esto? Yo creo que la ley de la supervivencia del más apto también funciona en la vida espiritual. Si no resistimos a las tentaciones, si nos conformamos con parecer buenos y conservar una vida religiosa exterior que calle bocas pero que no nos siga transformando recurrentemente a la imagen de Cristo, pronto vamos a ser dinosaurios espirituales. Si no estamos lo suficientemente fuertes en el Señor nuestras vidas espirituales van a estar en serio problemas cuando exploten volcanes de problemas a nuestro alrededor o lluvias de crisis y desilusiones inunden nuestros pensamientos. Ahí se va a ver si sobrevivimos o si nos extinguimos.

Si nos adaptamos a seguir creciendo aún en medio de circunstancias negativas o si cedemos y nada más nos hacemos victimas de los cambios a nuestro alrededor.

Por Lucas Leys Extraído del libro “No seas Dinosaurio” editorial Certeza

Devocional: Jóvenes en el Planeta Tierra

Posteado : 07-08-2009 | Por : admin | En : Devocionales

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1 Corintios 4:9-10

Y Jabes fue más ilustre que sus hermanos, al cual su madre llamó Jabes, diciendo: Por cuanto le parí en dolor. E invocó Jabes al Dios de Israel, diciendo: ¡Oh si me dieras bendición, y ensancharas mi término, y si tu mano fuera conmigo, y me libraras de mal, que no me dañe! E hizo Dios que le viniese lo que pidió.

El promedio de vida de una persona son los 70 años. 25550 días; ¿cuantos días hemos desperdiciado?

¿Que anhelas ser cuando seas adulto?
Si anhelas una profesión, seguramente querrás ser el mejor.

Como todo joven, tenemos metas, pero tenemos que tener en cuenta que existen dos circunstancias en la vida de un joven:

1. Problemas en la Tierra:
Una persona tenía sueños y metas pero desde que nació comenzó en una vida repleta de problemas.

¿Cuales son los problemas que pasamos los jóvenes?

- Dolor
- Pobreza
- Dificultades
- Errores
- Discriminación
- Miedos
- Adicciones

2. Firmes en la Tierra
No se conoce la edad de esta persona que estaba llena de problemas, pero si se conoce que se levanto de su situación.
En solo un día cambio todo su futuro y su generación.

Con sola una oración, puedes cambiar tu historia, y borrar todos tus dolores, esto es, con solo pedirle a Dios.

El pidió a Dios 4 Cosas.
- Bendición
- Territorio
- Su mano que le acompañe
- Cubrirlo del mal

Un joven debe estar en perfectas condiciones, tener coraje para ganar o triunfar en la vida. Pero también existen impedimentos, problemas, que siempre nos terminan derrumbando. La única forma de realizar nuestras metas, es con nuestro corazón, y la ayuda de nuestro Dios.

Autor: Ezequiel Conte